...cuEntos paRa ni?Os fEos cuentos de hormigas cerdos vacas lunas piedras corderitos miradas caca y amor
7/25/2003
Bruno:
No sé como pueden vivir todas esas especies animales y vegetales colgadas del techo, colgadas del techo o del cielo: árboles, hombres, nińos, lechugas, gatos
No sé cómo consiguen no cansarse, siempre al revés, siempre allá arriba
Y encima creen que eso es lo normal, estar colgados del techo son tan simples : han llamado suelo al cielo, y han dicho que era una cuestión de gravedad
Bueno, en el fondo, qué más da, si así son más felices
Yo sigo aquí, con los pies en el suelo, charlando con mis amigos, o estando con mi mujer, o haciendo una siestecita o a veces mirando allá arriba, a todos eso hombres, árboles, nińos, lechugas, gatos, infatigables, que siguen colgados del techo, o del cielo, creyendo que están en el suelo, que siguen arriba creyendo que eso es abajo.
Carla era una caca muy guapa y muy simpática, muy tierna y muy generosa, muy amable y carińosa.
Vivía en los aledańos de Tucson, en Arizona (Polonia), en un barrio residencial de casitas de estilo victoriano.
Carla, como todas las cacas de su edad, iba al colegio por las mańanas (hacía 1ş de secundaria, coreespondiente a un 3ş de primaria humano, o a un 2ş de secundaria de murciélagos, más o menos), y por las tardes jugaba con sus amigos del barrio o ayudaba a su mamá a limpiar.
Su papá llegaba tarde de su trabajo en una multinacional de cosméticos, y Carla aprovechaba los fines de semana para estar con él: iban a pescar, o de excursión, o de compras por el centro de Tucson, Arizona (Polonia).