Berta está harta de paredes, y por eso se asoma por otra de las ventanitas. Le encanta salir de los sitios.. si se pudiera salir desde fuera todo debe tener salida, el aire, el cielo ; está harta de paredes. Tiene una manzana en la mano, una manzana de esas ácidas y verdes, verdes por dentro, y verdes por fuera, pero..por fuera.. hasta donde?
Berta se imagina el mundo en capas, enfundado en mil fueras. Como la manzana verde. Como ella.
Siente que todo está dentro de algo, y mira con complicidad a la manzana, que debe estar pensando lo mismo: cuántas pieles faltan, cuántas capas faltan, cuántas más salidas podremos atravesar?
Y el verde se le refleja en la cara.
Le encantaría poder llegar a su última funda, y poder salir, y constatar que no había un infinito, que podía llegar a estar fuera de verdad, fuera del mundo, de ella, de la manzana, de las pieles y por fin morirse de nada, y de libertad.